Al otro lado del espejo

Uno siempre sueña con la vida que debe existir al otro lado del espejo: mundos paralelos en los que la realidad somos su reflejo. Vidas gemelas, como si fueran una de las ciudades invisibles de Ítalo Calvino. ¿Cuál es la vida de nuestros reflejos?

 

 

 

Así que les dejo el inicio de un cuento que si me animo les terminaré de contar (mejor si lo completan uds.)

 

“Los señores pequeñitos, que habitan en el reflejo de los canales venecianos, suelen comentar lo bonita que queda su ciudad reflejada en el aire. Porque lo que a nosotros se nos asemeja real, es para ellos su reflejo estático, y lo que para nosotros es un reflejo en aguas movidas, es para ellos su realidad dinámica…”

 

 

Si a ustedes no les llega a preocupar imagínense el universo de acuerdo con la teoría de cuerdas en el que es necesario un total de once, sí oyeron bien once, dimensiones. Para que luego digan que la física no es divertida.

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