Empezamos un camino nuevo…

…con eñe de diseño;

también de buena compañía, e incluso ñoña; útil como en baño o necesaria como en empeño; para nada desdeñable y siempre entrañable. Corazón partío de señoritas y señores; juego de niños agradable a los ojos y sus niñas;  tierra añorada por sueños extraños.

Puede ser la caña o ceñida en su sentido;  única para gañanes devoradores de patrañas disfrazadas de armiño; necesaria para escribir el mañana; año tras año, más grande que pequeña, cazada con saña por paletos de la peor calaña; leña empañada cubierta por un paño.

Y todo ¡coño, España!

Camino esperamos que dilatado y longevo, tanto como quieran los lectores, a quienes lanzamos el guante.

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