Hemos podido vivir estos días el 5º encuentro BID -Bienal Iberoamericana del Diseño- que ha reunido a 70 centros de formación procedentes de Iberoamérica y la península en la Central de Diseño Di_mad.

Un hecho remarcable ha sido que además de numerosas ponencias que versaron sobre el diseño y la formación de los profesionales en los diferentes entornos y países, y de la consabida exposición de trabajos de alumnos -por cierto, enhorabuena a los diseñadores de la misma-, pudimos asistir a la discusión y elaboración de una declaración sobre la enseñanza del diseño.
Entendemos que dicha declaración define el hábitat o ecosistema que a día de hoy parece el más adecuado para formar a los diseñadores. No cabe duda que sólo el tiempo y la capacidad de poner en práctica los parámetros que en ella se recogen podrá decir si acertamos o nos equivocamos, parece al menos una adecuada referencia para instituciones, administraciones y centros de enseñanza. Sólo nos cabe desear el mayor de los éxitos a los encargados de ponerla en práctica. Aquí se la dejamos 🙂
ENCUENTRO BID · DECLARACIÓN SOBRE LA ENSEÑANZA DE DISEÑO
El Encuentro BID de Enseñanza y Diseño quiere servir de plataforma y red de conexión para los profesores, las universidades y centros de enseñanza, los estudiantes y los profesionales del diseño de toda Iberoamérica.
Parte, para ello, de dos de las ideas centrales que sirvieron de base para la creación de la Bienal Iberoamericana de Diseño: la significación y fuerza de Iberoamérica como sujeto cada vez más activo del diseño y su concepción no solo como una de las formas de expresión cultural más definitorias de nuestro tiempo, sino como una palanca económica para el desarrollo de nuestros pueblos y el bienestar de las personas en un mundo más justo y más sostenible.
Los asistentes, profesionales del diseño y su enseñanza, y los centros y las universidades participantes en este Encuentro, manifestamos a toda la comunidad del diseño las siguientes ideas, que nos parecen básicas para entender y desarrollar hoy nuestra actividad, a modo de documento para un debate, permanentemente abierto, y con espíritu de implementarlas en nuestra tarea formativa.
- Enseñanza del diseño y sociedad: La actividad del diseñar, y por tanto su enseñanza, tiene una relación profunda y permanente con la construcción de la sociedad. Por lo tanto, es imprescindible un compromiso ético y de diálogo de los agentes del diseño con la sociedad de la que nace, que les nutre y a la que sirven.
- Enseñanza del diseño y ser humano: El objetivo central de educar para y desde la innovación es naturalmente compatible con los valores más humanistas como la responsabilidad, el entusiasmo, la generosidad, la sinceridad, la empatía con el otro y con lo otro, el compromiso con el futuro y la pasión por diseñar “un mundo cada vez más abierto y justo”.
- Diseñador y ciudadanía: El diseñador es un actor clave y estratégico del cambio en las sociedades contemporáneas, independientemente del área o el contexto regional, nacional o internacional en que trabaja. El diseño implica comunidad y refiere a la cultura como una construcción propia de una manera de habitar.
- Diseñador e identidad: El diseño actúa como gestor y generador de identidades, tanto en la escala local como en la global, en los ámbitos natural, social y económico.
- Diseñador y crítica: La actividad formativa del diseñador requiere del ejercicio habitual, virtuoso y valiente de la crítica tanto hacia su propio trabajo como hacia el medio social en el que se desarrolla, como una garantía de adecuación y adaptación constante.
- Procesos formativos y transdisciplinariedad: Los nuevos contenidos para la formación del diseñador deben ser transversales y transitivos: son procesos y habilidades orientados a capacitar el futuro profesional, superando la fragmentación del conocimiento impartido en materias aisladas, relacionados con los entornos próximos, profundizando en estrategias y programas de acción para un autoaprendizaje permanente.
- Formación y comunidad educativa: Formar a los futuros diseñadores con un espíritu emprendedor para que tengan iniciativa y sean capaces de generar sus propias propuestas liberando a los planes de estudio de rigideces impuestas por las instituciones de control, potenciando estrategias que favorezcan el aprendizaje significativo y se comporten como sistemas vivos, capaces de adaptarse y evolucionar de manera continua.
- Centros formativos e investigación en diseño: Los centros pueden y deben actuar como laboratorio y espacio de generación de conocimiento, funcionando como agentes de cambio de los retos y problemas sociales que estamos viviendo.
- Centros formativos y memoria del diseño: Una función irrenunciable de los centros debe ser también, recoger, gestionar y difundir la memoria cultural de la disciplina del diseño.
- Centros formativos y difusión del diseño: Es misión de todos los participantes en la enseñanza del diseño reivindicar su importancia en la sociedad, haciendo que éste sea entendido como agente de transformación y mejora permanente de la misma.
- Centros formativos y comunidad de aprendizaje: La comunidad del diseño y sus instituciones de formación se reconocen a sí mismas como comunidad de aprendizaje en la que todos, diseñadores, docentes, estudiantes, empresas, siguen aprendiendo constantemente y construyen su tarea a partir de la naturaleza, el ser humano y la
historia.
Central de Diseño / DIMAD, Matadero Madrid · Madrid, 29 de Noviembre de 2013